Reglas del Baccarat

La mayoría de historiadores están de acuerdo en que el Baccarat es un juego de origen italiano. Aunque no se conoce el origen exacto del juego, se cree que su precursor es el juego de cartas Tarrochi, y se jugaba con cartas de tarot. De Italia pasó a Francia, donde se convirtió en uno de los juegos más populares entre los nobles franceses. Eventualmente, el juego se filtró hacia el resto de clases sociales, y hacia el resto del mundo, hasta la actualidad.

Baccarat o Punto Banco se juega normalmente en un área separada de un casino. La mesa de juego tiene un tamaño similar a la de una mesa de dados, con tres repartidores del casino y hasta 12-14 jugadores.

Sólo hay dos apuestas principales para hacer: banquero o jugador (banco o punto). Algunos casinos permiten a los jugadores dar las cartas por turnos, otros tienen un repartidor. En Baccarat online, esto se hace automáticamente por un repartidor virtual.

Cada jugador, incluyendo el que reparte, puede apostar punto o banco, pero lo normal es que el repartidor apueste a banco. Los jugadores pueden optar por no repartir, pasándole el turno al siguiente jugador. El turno permanece con el jugador mientras el banco gane. Si gana punto, el turno pasa al siguiente jugador.

Se reparten dos manos y se apuesta por cual de ellas ganará, o si habrá empate. Es como apostar por negro o rojo en la ruleta. El pago es 1:1 (excepto si es empate, se paga 8:1). La única diferencia entre banco y punto es que una ganancia de banco cuesta 5% de comisión.

La razón de esto es porque en promedio, en un juego de cartas de 8 mazos, el banco suele ganar 3 o 4 manos más que el punto, y la comisión refleja justamente esta ventaja que hace que los jugadores suelan decantarse más por el banco que por el punto a la hora de hacer sus apuestas.

Cada mano consiste en un mínimo de dos y un máximo de tres cartas. La persona que reparte pondrá dos cartas boca abajo, y le dará al jugador con la apuesta mayor de punto las otras dos cartas, boca abajo.

El jugador punto mira sus cartas y se las devuelve al jugador que está repartiendo. Entonces el jugador que reparte dará vuelta las cartas de las dos manos mientras que uno de los repartidores del casino anuncia quién ha sido ganador.

Si cualquiera de las dos manos es de ocho o nueve (nueve es lo más alto), entonces se le llama "natural", y no se reparten más cartas. Si no es un natural, entonces dependiendo del valor de cada mano el repartidor del casino le dará la orden al repartidor de turno para que reparta una tercera carta. Las reglas de cuando se debe repartir una tercera carta son muy precisas y acatadas por todos los casinos.

Una vez se ha repartido, la mano más alta gana. Los repartidores del casino recolectarán las apuestas perdidas y luego pagarán a los ganadores. El jugador que reparte las cartas no es responsable de los pagos. Él es como cualquier otro jugador, jugando contra el casino.

En el Baccarat, los dieses, el rey, la reina y la jota no tienen valor. Las cartas de menos de diez, valen lo que su número indica, y los ases valen uno.

Es aconsejable siempre cerciorarse en el establecimiento en el que vayamos a jugar, sea un Casino físico u Online, que las reglas del Baccarat que allí se juegan son las estándar y las que conocemos, ya que también existe una versión del Baccarat francesa que difiere un poco de la versión utilizada en Casinos.